El Atlético de Madrid se impuso al Constanta rumano, por 23-28, cuando todo parecía indicar que sería la cuarta derrota de los rojiblancos en la Liga de Campeones.
A los cinco minutos de la 2ª mitad, un tiempo muerto de Talant Dujshebaev fue el revulsivo. El preparador atlético sacó los colores a sus estrellas y éstas respondieron ganando un encuentro que todos daban por perdido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario